Ayudas Técnicas para las Actividades de la vida diaria
Esta es nuestra quinta charla online del segundo trimestre dentro del Programa «Jueves del Cuidador», a cargo de la Terapeuta de AFA Huelva, Cristina Santana: Ayudas Técnicas para las Actividades de la vida diaria.
Esta es nuestra cuarta charla online del segundo trimestre, dentro del Programa «Jueves del Cuidador», a cargo de la Terapeuta Ocupacional de AFA Huelva, Sonia Mendoza Ruves: Recursos sociales para personas con Demencia.
Existen numerosas definiciones sobre el concepto maltrato, una de ellas es tratar con crueldad, dureza y desconsideración a una persona. Otra es el comportamiento violento que causa daño físico o moral. Lo que sí está claro es que existen distintos tipos de maltrato (negligencia, físico, psicológico, violación de los derechos básicos, sexual, financiero y abandono).
Las distintas formas de maltrato
El maltrato por negligencia es el fallo de una persona responsable del cuidado para responder de manera adecuada a las necesidades que requiere la persona con demencia. Es la forma más común de maltrato y puede ser intencionada o no. Las negligencias más habituales se producen en la limpieza personal o del entorno, en la alimentación o en la administración y control de la medicación.
El maltrato físico es cualquier acción, no accidental, que provoque o pueda provocar daño físico o enfermedad.
El maltrato psicológico: se manifiesta a través del rechazo activo, el aislamiento, los insultos, las amenazas o las críticas reiteradas.
La violación de los derechos fundamentales: la libertad, la seguridad, la dignidad, el honor, la intimidad…
El maltrato sexual: acoso que implica tocamiento de los genitales, agresión verbal, violación.
El maltrato financiero: estafa, hurto, robo, uso no apropiado o fraudulento de dinero o bienes.
Sujeciones físicas y farmacológicas sin control ni protocolos de administración.
Internamientos involuntarios sin control judicial.
La desorientación y las demencias, cómo actuar con una persona con demencia desorientada
Cómo actuar ante una persona desorientada con demencia
Acércate a la persona que se muestra desorientada de manera tranquila y relajada.
Preséntate de forma educada y pregúntale si le puedes ayudar en alguna cosa.
Es posible que no recuerde dónde vive ni sepa contactar con su familia. Réstale importancia a este hecho para no inquietarlo más. Muéstrale tu apoyo.
Revisa si lleva algún identificador y/o móvil de contacto.
Háblale de forma suave y tranquilizadora. Adapta el discurso a la persona desorientada. Si ves que no te entiende utiliza frases más cortas y sencillas.
Evita la confrontación, discutir no ayudará a resolver el problema. Si ves que no te comprende o que está nervioso, es mejor llamar a la policía para que le ayude.
En el Hospital, cómo actuar con una persona con demencia
La hospitalización de una persona con demencia es habitual debido a enfermedades asociadas a la demencia o no. Estos ingresos trastocan la rutina de la persona con demencia, pero también la de la persona cuidadora.
Por esta razón es necesario crear entornos amigables con las demencias y valorar aspectos como la información, la comodidad del cuidador que va a pasar muchas horas con su familiar, el apoyo de los profesionales, la proximidad con la persona enferma y la seguridad de que está bien atendida.
En el Centro de Salud, cómo actuar con una persona con demencia
En los Centros de Salud se deben generar entornos amigables y solidarios con las personas con demencia que les sean favorecedores y eviten su malestar.
¿Qué situaciones pueden producirse?
Desorientación al no conocer el lugar en el que se encuentran.
Ansiedad por el tiempo de espera.
Estrés por la ruptura de sus rutinas.
Nerviosismo al encontrarse con más personas en la sala de espera.
Intranquilidad por no comprender que hacen allí.
Inquietud debido a su enfermedad.
Malestar por no reconocer el lugar en el que se encuentra.
Los problemas de comunicación en las personas con Alzheimer comienzan en las primeras fases de la enfermedad. En fases iniciales pueden aparecer problemas para encontrar palabras, conforme progresa la enfermedad, será más frecuente y para compensarlo, utilizarán rodeos para indicar una palabra, parafasias, incluso palabras no existentes. En la fase más avanzada el lenguaje se verá limitado a un número reducido de palabras llegando a ser nulo.
Recomendaciones para mejorar la comunicación
Evita los ruidos y distracciones.
Mantén la calma y la paciencia dejando tiempo para pensar y expresarse.
Sitúate delante de la persona manteniendo el contacto visual.
No hables de la persona diagnosticada con otras personas como si la persona no estuviera delante.
Anima a conversar, pero sin forzar cuando ésta no lo desee.
Cambia el tema de conversación cuando las preguntas o las explicaciones no tengan sentido.
Al inicio de la enfermedad es bastante complicado reconocer si una persona tiene demencia o no. Conforme avanza la misma, son numerosos los signos que van produciéndose y que nos hacen pensar que esa persona pudiera tener algún tipo de demencia.